Un total de 7.974 barceloneses han muerto esperando una valoración para poder acceder al circuito de cobro de la ley de dependencia desde su entrada en vigor el 2006 hasta el 30 de junio de este año, a pesar de que ninguno de ellos tenia el derecho reconocido en vida. En el mismo periodo, 9.084 personas han muerto esperando que se los realizara un plan individualizado de atención (PIA), que estipula el grado de dependencia y la cuantía que hay que percibir después de haber superado el proceso de valoración, a pesar de que entre ellos ya hay quienes han recibido alguna prestación o servicio, según ha explicado la consejera de Bienestar Social y Familia de la Generalitat, Neus Munté, en una respuesta parlamentaria. Desde la implantación de la ley de dependencia, 102.616 barceloneses han solicitado una valoración del grado de dependencia, de los cuales 91.332 han sido efectivamente valorados, ha añadido Munté. Además, desde el 2006 se han resuelto 47.569 de los 50.090 PIA realizables en Barcelona, por lo cual 2.521 siguen en proceso de espera. A 30 de junio de este año, en Barcelona había 32.723 beneficiarios de la ley de dependencia con 47.132 prestaciones y servicios, sobre todo ayudas para cuidadores familiares (20.507) y asistencia a domicilio (7.465). De estos, 5.658 son personas con discapacitado menores de 65 años, todos ellos con un PIA elaborado. TIEMPO DE ESPERA La consejera también ha cifrado en 2,8 meses el tiempo mediano de espera en Barcelona entre la presentación de una solicitud para la valoración de la dependencia y el momento en que el usuario recibe la notificación de su valoración. El tiempo mediano de espera entre el momento en que el usuario recibe la notificación de valoración y la elaboración efectiva de su PIA es de 4,5 meses.