
En la Clínica Sant Antoni siempre hemos creído que cuidar de las personas va más allá de la atención médica. Significa acompañar, escuchar, generar espacios de bienestar y ofrecer pequeños momentos de calma en medio del proceso de recuperación. En este sentido, la lectura puede ser una gran aliada: nos invita a viajar sin movernos, a imaginar nuevos mundos y, a menudo, a encontrar consuelo en palabras que hablan de nosotros.
Con esta filosofía nace la Sala de Lectura Dolores, un nuevo espacio dentro de la clínica pensado para que los pacientes puedan disfrutar de un momento de lectura tranquila, desconexión e introspección. Esta sala es, sobre todo, un homenaje. Un espacio con alma. Un legado.
Un deseo hecho realidad
La creación de este espacio ha sido posible gracias al deseo de una paciente muy querida, Dolores, quien expresó su voluntad de que su biblioteca personal pudiera quedarse en la Clínica Sant Antoni, a disposición de todas aquellas personas que, como ella, encuentran refugio e inspiración en los libros.
Su hijo, Jorge, recogió este deseo y nos hizo llegar su colección de libros con gran generosidad y cariño. A través de este gesto, Dolores sigue formando parte de la vida de la clínica, compartiendo sus libros, sus lecturas y, en cierta manera, su mirada del mundo con otros pacientes.
Una iniciativa del Comité de Cohesión
El proyecto ha sido impulsado por nuestro Comité de Cohesión, un grupo interdisciplinar que trabaja para generar vínculos, cuidar del ambiente emocional del centro y crear espacios que fomenten la relación, la serenidad y el bienestar.
Desde el primer momento, el comité vio en esta donación una oportunidad preciosa para dar vida a un espacio que uniera cultura y cuidado, intimidad y comunidad.
Gracias a su esfuerzo y dedicación, la sala ha cobrado forma como un entorno cálido y acogedor, decorado con sensibilidad y pensado para que los pacientes se sientan cómodos y bienvenidos.
Un gesto que nos emociona
La inauguración oficial de la Sala de Lectura Dolores tuvo lugar esta semana. Recibimos la visita de Jose, su esposa y sus hijos, quienes pudieron ver el espacio por primera vez. Durante el acto, el Sr. Pedro Ayesa, director gerente del Grup Sant Antoni, quiso agradecerles personalmente este gesto tan significativo y la confianza depositada en nosotros.
Como muestra de reconocimiento, hemos colocado una placa conmemorativa dentro de la sala, donde queda reflejado el origen y el sentido de este nuevo rincón de la clínica. Un espacio que nace del corazón y para el corazón.

Tras la visita, compartimos un pequeño aperitivo que sirvió como punto de partida simbólico de este nuevo servicio, que ya está disponible para todos los pacientes ingresados.
Un espacio vivo, para compartir
Desde ahora, cualquier paciente podrá acceder a la Sala de Lectura Dolores y elegir un libro para disfrutarlo durante su estancia. Además, abrimos la posibilidad de que otras personas puedan hacer crecer este fondo bibliográfico con nuevas donaciones, siempre que los libros permanezcan en la sala, para evitar pérdidas y garantizar el acceso a todos.
Creemos que la lectura puede tener un impacto profundo en el bienestar emocional y en la forma en que afrontamos los momentos difíciles. Por eso, nos hace especialmente felices poder ofrecer este espacio, que es mucho más que una biblioteca: es un espacio de memoria, de cultura y de conexión.
Gracias, Dolores….
Este proyecto es, por encima de todo, una muestra de gratitud. Gracias, Dolores, por imaginar este regalo. Gracias, Jose, por hacerlo realidad.
Desde hoy, tus libros seguirán haciendo compañía. Y lo harán por mucho tiempo.
